viernes, 30 de diciembre de 2011

¡El Gobierno de Mariano Rajoy congela el salario a los funcionarios!

¡Tooontos, tooontos, tooontos!
Eh, amigos, ¡pero qué está pasando! ¿No resulta todo esto demasiado familiar? ¿No se parece demasiado a un acceso de acidez? ¿A nadie le suena este rollo? ¿Pero acaso no habían votado los españoles de bien al PP (los demás, ya se sabe, esos han vendido Navarra) porque conocía todas las fórmulas y medios para convertir las crisis económicas en agua, en polvo, en nada? Y ¿cómo es que nos vienen ahora los "populares" con remedios tan repudiados cuando los imponía un gobierno socialista en su empeño por hundir a España en el desastre? ¿Pero no nos habían dicho que Mariano "el notarías" venía con la solución bajo el brazo? ¿No nos habían hablado de "cambio"? ¿No era Mariano mismo el cambio? Y un gobierno dirigido por un mesías, ¿no debería presentar ya la dimisión ante el constatado fracaso de su gestión? ¿Acaso no puede ocurrírsele al mesías otra cosa que la congelación de los salarios como estrategia para sacar a su país de una situación crítica? ¿Es eso auténtica sabiduría? ¿No lo habíamos llamado ya "incapacidad"? ¿Y no deberían pedir los medios de comunicación en general, y los de la exigente derecha opinácea, la dimisión en bloque del sabio mesías y de sus ministros aventureros? ¿No habíamos llamado a un gobierno anterior "incompetente" por su falta de imaginación para resolver los problemas de la economía? ¿Qué diremos de éste que ahora esgrime el sacabocados del zapatero para taladrarnos el cinto hasta la parálisis de la columna vertebral y su posterior tronchamiento? ¿No deberíamos sentirnos estafados, engañados, ultrajados, envilecidos, vapuleados, idiotizados y burlados por las ilusiones vanas de un mesías menor? ¿No deberíamos empezar ya con las movilizaciones, con la oposición salvaje, con los obispos peleones que se desviven por la paz y el bienestar de los hombrecitos? ¿O estamos todavía demasiado aturronaos?
¡Oh, con qué placer nos ha comunicado hoy Sorayita a los españoles que el déficit público se eleva casi al 8%! Ya podemos imaginar las portadas y editoriales de los medios de la derecha opinácea: "Vinieron con la mentira y con la mentira se fueron", "Rodríguez Zapatero mata incluso después de muerto"... Pero seguro que ni una palabra de las soluciones mágicas de Mariano "el notarías"; mágicas, y no tanto, que tras conocer la medicina para combatir la crisis que nos ha comunicado hoy la vicepresidenta "que más poder acumula" no hacían falta procesos electorales ni cambio, porque ¿cambio...? ¿De qué?
Y menos mal que, en lo que al déficit se refiere, una décima supone una cantidad enorme de dinero, porque hubiera fardado más la vicepresidenta "que más poder acumula" diciendo que el déficit supera el 70%, pero ya conseguirá la derecha opinácea dar un golpe de efecto similar al logrado con la cifra de abortos del presente año: cien abortos más convierten a España en el paraíso de las frescas. ¡Y esto acaba de empezar!


Yvs Jacob


P. S.: ¡Tooontos, tooontos, tooontos!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

No fue violencia de género, es que se lio...

Y los españoles, a lo nuestro: en vez de identificar un problema cultural y buscar los medios adecuados para resolverlo, nos metemos de lleno en disquisiciones filológicas, pero siempre triunfa la visión de la moral conservadora, esto es, si no hay acuerdo en cuanto al modo como la realidad se refiere, tal realidad no existe. Por supuesto, los problemas sociales son invenciones de la izquierda más incompetente, porque en el mundo de verdad, un mundo como Dios manda, las cosas pasan. Si uno percibe un salario miserable, "mire usted..."; si los empresarios son insaciables, "la vida es así"; si no hay justicia social, si fracasa la redistribución de la riqueza, "qué quiere que le diga"...
Se llama infantilismo en política a la cerrazón de un gobierno de derechas en no dejar ni huella de cualquier avance social impulsado por un gobierno de izquierdas anterior. Y es así como ha llegado el PP con los productos de limpieza, pero cuidado con el amoniaco. Para no dejar ni huella de los problemas inventados por la izquierda española, se les ha ocurrido a los "populares" que debe ser abandonado el lenguaje con que eran referidos. No les ha faltado ingenio, la verdad: no hay otro país en el mundo que contabilice a las víctimas de la violencia machista dentro de un delito tipificado, y aunque sean tantas -o más- en cualquier país europeo, si la ciudadanía ignora la cifra y el tipo de asesinato, ¡problema resuelto! -hay formas de la delincuencia que son menos patrióticas que otras, y no queremos que se piense mal de los españoles.
Pero no está de más que un pueblo revise los fundamentos de su cultura, y tampoco que se entienda la pluriformidad de la violencia. Por ejemplo, el Gobierno que preside Mariano Rajoy -e insistió el presidente en su saludo a las Fuerzas Armadas en su incrédulo presidir...- sólo cuenta con cuatro ministras, si bien le hubiesen correspondido dos más. Que un primer ministro de un gobierno progresista no alcanzase a copar la cuota de igualdad podría llegar a justificarse por la inmadurez de la democracia española, el corto período de bienestar extendido, quizá no suficiente para formar por igual a los miembros de ambos sexos en el espíritu progresista de la gestión de los asuntos públicos. Incluso inverosímil, esta justificación no exige demasiadas tragaderas. Ahora bien, que no haya bastantes mujeres en la derecha para gestionar al modo de la derecha, esto es, cuando menos, sorprendente. Por supuesto, sobre la paridad, ni la menor queja entre las mujeres de la derecha, y si no llegan a ocupar algunos cargos, pues por algo será, se dirán unas a otras. Hay que observar lo siguiente: en el mundo de los pobres, un loco te mata; en el de los ricos, un tonto se hace cocainómano y te deja por otra, pero vas un día a esquiar y conoces a Chechu, que también tiene dinero, aunque es un poco gilipollas. Pero es que la vida es así.


María Malamenti para Basuragurú

lunes, 26 de diciembre de 2011

Ninguna confianza en el Gobierno de Mariano Rajoy

No voy a ocultarlo: estoy deseando que "la marianada" se dé ya el primer leñazo. Y espero impaciente conocer quién la liará antes que los demás, porque es seguro que poco a poco irán ofreciéndonos todos los miembros de este nuevo Gobierno lo más circense de sí mismos. Todo se andará: a uno lo ponen ahí y no tarda en creer que es la mismísima obra de algún dios.
Después de dos legislaturas de gobierno del PSOE, había perdido esta curiosidad insana que han practicado con tanta mala fe los medios de opinión de la derecha, el ansia del batacazo, ese placer malévolo de ver a un gobernante al que se desprecia precipitarse y caer, y chocar, y pisotearlo ya en el suelo, ni un hueso indemne, ni un diente en su sitio, nada. Un regodeo semejante en la desgracia de los españoles... ¡hacía tanto tiempo que no lo sentía!
Tras ver por televisión las juras de algunos de los ministros, me ha quedado ese regustillo de peli mala, de teatrillo independiente y callejero, tan vergonzoso, de pésima interpretación, de inverosimilitud, de falta de coherencia, de estafa... También he percibido al PSOE empequeñecido, tan reducido, tan chato, siempre empeñado en una suerte de bien que la ciudadanía desprecia por su incapacidad moral para asumir el ejemplo de un modelo ético superior. Elena Salgado advertía de que el PSOE practicaría una oposición responsable y leal, pero esto no se lo agradecerá nadie. Por otra parte, igual que el PP ha perjudicado a los españoles durante años sin la menor carga emocional, así podría perderse otra legislatura sin el menor cambio. Y dicho con total sinceridad: a la vista de la medicina con que se ha presentado el PP, es claro que ni se ha entendido el problema al que se enfrenta España ni se emplean los medios adecuados -hace falta otra cosa que la razón para entender que el desempleo se combate con más desempleo, que un gobierno que se dice "mejor" crea las condiciones para un desempleo mayor, y que un pueblo que busca resolver su problema de desempleo entrega el gobierno a quienes brindaban con champán apenas se conocía la cifra del mes correspondiente. Nada de esto se puede entender.
Descartado Esteban González Pons -pobrecito, después de todo lo que ha hecho...-, yo apuesto por Ana Mato -desde luego, ¡qué miedo! Ya ha visitado con las cámaras de televisión un hospital: ¡como si no estuviese uno allí lo bastante jodido! ¡Es que son insaciables!


Yvs Jacob

jueves, 22 de diciembre de 2011

Y ahora, el "Botellazo"

Es inútil intentar cualquier cambio en la concepción de la política de los españoles cuando la escena es dominada por los aventureros. Sospecho que los dirigentes del PP nunca han superado una prueba real que pudiese ofrecer a los ciudadanos su valor de manera incuestionable. El caso de Madrid, ciudad y Comunidad Autónoma, es, una vez más, ejemplar. La concentración de una clase media-alta de gran volumen en la capital garantiza casi con seguridad la victoria de la fuerza conservadora en todas las elecciones. Por otra parte, la población de los restantes municipios madrileños es menor que la correspondiente a la gran urbe, y en una época en que el título de "trabajador" se ha convertido en vergonzoso para muchos de ellos, el PP parece condenado a triunfar sin solución. Tal ventaja ha llevado a la confusión a Esperanza Aguirre, por ejemplo, y es posible que confunda también a Ana Botella. De nuevo, termina en un cargo principal de la gestión de lo público uno que andaba por allí, porque a estar por allí es a lo que se dedica en política el aventurero.
Ana Botella no es Hillary Clinton; Ana Botella no es concejal de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Madrid, ni será nunca su alcaldesa. Ana Botella es la esposa de Josemari, y aquí es, como decía un gran profesor, donde un español siempre remata: "y punto". Cualquier otra afirmación sólo justifica lo ya dicho: la esposa de Josemari.
De Alberto Ruiz-Gallardón se ha dicho muchas veces no lo que a él le gusta creer -eso de "un verso suelto"-, sino que es un lobo con la piel de cordero. Y lo hemos vuelto a ver. Muchos ignorantes lo han votado al constatar que la ciudad de Madrid ha emprendido desde hace años una gran transformación, dudosa e inquietante para mí, aunque el gran gestor sienta sobre ella el poder casi divino de quien dispone a cuenta de los demás. Así, mucho clamó la derecha mediática contra el "Plan E" del anterior gobierno socialista, un gasto irresponsable e innecesario en un momento crítico, "nos dijeron", pero nada se ha arrojado contra el alcalde de Madrid, que con tanto desparpajo ha gastado -"por mí, por ti y por todos los demás...". Tal vez porque estamos en la era de las hipotecas a terceros -la pido yo y la pagan mis nietos-, ninguna iniciativa popular ha llegado hasta el Ayuntamiento con la solicitud de un poco de contención -"manirroto, que lo tuyo es de ludópata". Por supuesto, el alcalde tenía sus planes: aquí nos ponemos como locos con la hormigonera, que tan pronto el COI nos conceda unos juegos olímpicos no va a quedar ni un agujero por tapar. Pero Hans Christian Andersen fue un escritor de cuentos danés, y aquí hemos gastado dinero con más alegría que si cayese café del cielo. Claro, ¡a nadie se le había ocurrido! Las demás administraciones están dirigidas por idiotas, ¡mira que no atreverse a gastar lo que no se tiene! Y todavía es más hilarante que ahora, cuando llega el PP al gobierno de la nación, haya preparado el Ayuntamiento de Madrid cuñas publicitarias de su oficina de empleo, para la que ha recuperado un edificio en la Puerta de Toledo. ¡A buenas horas! ¿Acaso no nos recordó bastante el gran líder que ya somos 5 millones mirando a las musarañas? Y hay que ver ¡qué tontos son esos socialistas! Keynes "sí", Keynes "no"...
"La última" de Ruiz-Gallardón ha sido el "Botellazo", y ha acertado de pleno. Muchos piensan que Ana Botella no ganaría en Madrid; les animo a que no olviden a José María Álvarez del Manzano, que ideó el sistema de "ir ligerito" en las manifestaciones: arreando que vienen los "barrenda". Que nunca ha sido muy listo el chulapo, vamos...


Yvs Jacob

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mucho PSOE por hacer frente a la gran nada

Recomiendo la lectura de esta solicitud a cargo de algunos miembros relevantes del PSOE, un gesto de singular importancia y que sólo un gran partido político puede proponer a la sociedad que aspira a gobernar -una vez más, el PSOE traza la línea que su principal adversario nunca atravesará. Se invita a militantes y ciudadanos a elevar propuestas que ayuden a redefinir la socialdemocracia, que muchos piensan ha consumido su tiempo histórico, con el objetivo de recuperar la confianza en el electorado y adquirir, según lo entiendo, un compromiso respecto de las actuaciones de un futuro gobierno socialista al que sus votantes puedan seguir mirando con reconocimiento. Quiero manifestar mi decepción por el modo como los medios de comunicación están tratando el asunto, al interpretar que la petición se hace contra la herencia de Rodríguez Zapatero y para apartar a Pérez Rubalcaba de la carrera por la secretaría general. Si se interpreta de esa manera, todo empieza mal -si los medios de izquierdas sólo buscan crear la noticia, será mejor que quienes de verdad se preocupan por la recuperación del PSOE los dejen de lado.
Supongo que empezarán a llegar propuestas de lo más variopinto. Creo que es mejor que no se trate el asunto de si las papeleras deben incorporar o no el cenicero. A mí se me ocurren muchas en detalle y una generalidad que diré espiritual, como horizonte.
Ahí van algunas.

1) La ley existe, es bella y se cumple. Y se cumple siempre, sin permitir que en ella aparezcan fisuras, espacios donde impera y se fortalece el vacío de la ley. Para los ciudadanos, lo primero tiene que ser la ley, el conocimiento de la ley, el respeto a la ley, el temor a la ley si es necesario. Con dinero o sin dinero, la libertad es siempre una ley.

2) El mundo de los hombres es el mundo de la ley; la sociedad sólo existe cuando todo, absolutamente todo, está regulado, y cualquier resquicio es un refugio para la delincuencia y la inmoralidad. Confiar en la capacidad del azar como fuerza reguladora no es más que otra utopía que también ha fracasado.

3) La izquierda no puede echarse sobre sus hombros la salvación del mundo entero, sino la de este mundo. El ideal de la redención de la humanidad sólo puede construirse de manera lenta y precisa, y aquí no caben la ingenuidad ni el cálculo sobre los efectos a largo plazo de las buenas acciones de los gobiernos en lugares remotos. La sola generosidad no resuelve ningún problema; España debe ofrecer y exigir eficacia, o no ofrecer nada.

4) El presente es el mundo del dinero; todo cuesta. No se debe permitir que los ciudadanos se construyan una idea equivocada de la capacidad de su gobierno para gestionar aquello en lo que el ciudadano participa poco o nada. El gobierno no tiene dinero, el gobierno gestiona. El gobierno no hace hospitales: los hospitales se hacen con dinero. El dinero no cae del cielo; el dinero exige de todos la responsabilidad de aportar para cubrir las necesidades de la sociedad. Cada uno según su capacidad, pero todos.

5) La socialdemocracia española debe estimular en los ciudadanos la idea de que la nación es mucho más que un equipo de fútbol. Hay que mostrar a los ciudadanos la importancia de la unidad de una nación plural, y hay que mostrar a los partidos nacionalistas soberanistas el límite de lo que puede ser conseguido sin perjudicar la unidad de la nación plural. Por supuesto, debe aclararse, sin ninguna ambigüedad, que jamás -jamás- serán posibles procesos independentistas democráticos en España. La unidad real es innegociable.

6) El adversario de la socialdemocracia es la derecha conservadora; el aliado de la socialdemocracia no es la derecha nacionalista. La socialdemocracia no puede ser vasca, gallega o catalanista. En un Estado que ha desarrollado tanto sus administraciones regionales, lo gallego, lo vasco, lo catalán... han llegado a su máxima realización dentro de la nación plural. Cualquier negociación para satisfacer las ambiciones nacionalistas sólo alimenta la mitología.

7) La educación es el servicio más importante que un Estado puede prestar a la sociedad. Por mucho que la nueva pedagogía haya descubierto que el aprendizaje puede endulzarse con los medios adecuados, el aprendizaje debe reconciliarse con el esfuerzo. La educación debe ser ambiciosa y exigente. Así dicho: la educación debe ser aristocrática.

8) Es imprescindible abundar en una educación cívica y ciudadana, por mucho que se oponga la parte más conservadora de la sociedad. El próximo secretario general del PSOE debe insistir en el Parlamento sobre la recuperación de la asignatura de Educación para la ciudadanía como prioridad tan pronto se alcance el gobierno de la nación; sin una educación moral, la sociedad vive en el caos.

9) En la gestión de cualesquiera competencias por parte de las Comunidades Autónomas debe existir siempre la seguridad de que el Estado vigila las decisiones de los gobernantes regionales -descentralización no puede significar desintegración; el bien de los españoles no puede convertirse en el mal de los españoles.

10) Hay que limitar temporalmente el ejercicio de los cargos públicos en todas las instancias de la gestión administrativa, y hay que desacostumbrar a los aventureros de la política a ambicionar el cargo como fin en sí mismo, el poder, la legitimidad de la representación como lo más deseable. No existe ninguna inteligencia, ningún carisma tan sobresaliente que no agote la paciencia de los gobernados.

11) Un gobierno socialdemócrata debe estimular la sindicación de los trabajadores, y debe solicitar a los sindicatos la observancia de la responsabilidad laboral de sus afiliados. Los sindicatos no pueden llegar a convertirse en el punto débil de la izquierda, como ahora sucede, sino en su punto fuerte. Un gobierno de izquierdas debe desapegar a los sindicatos de cualquier subvención; la fuerza de un sindicato proviene de sus afiliados y de su independencia en todos los ámbitos. Un puesto de trabajo, un sindicado, ésta es la fórmula.

12) Un gobierno de izquierdas debe intervenir activamente en todos los ámbitos en que la ley de la oferta y la demanda se convierte en una estrategia para la estafa de la propia sociedad. El salario mínimo interprofesional, el precio de compra, venta y alquiler de viviendas... todo esto se encuentra en una situación de inmoralidad y delincuencia, y debe ser regulado con ambición, siempre de acuerdo con la renta y capacidad económica real de las familias españolas, y no abandonado a patrones externos.

13) Hay que fomentar una educación empresarial que tenga como finalidad el progreso, el bienestar y la satisfacción espiritual de la nación. Si se fija por ley un salario mínimo interprofesional indigno, el empresario español no se exige nada por encima de eso. Un salario no debe ser suficiente para comer, sino para vivir, que son aspectos sustancialmente diferentes.

14) La actividad financiera se halla en estado de enloquecimiento severo y usura feroz fortalecida por toda suerte de subterfugios. El ciudadano debe asumir su responsabilidad cuando solicita un préstamo a una entidad bancaria, pero un gobierno de izquierdas debe mostrarse intolerante con todas las expresiones de usura y robo que practican esas entidades.

15) En Europa hay que saber decir y hay que saber decir No. La nación española tiene su historia y tiene sus intereses. Hay que buscar el modo de romper con la dependencia económica europea para adoptar una posición fuerte y de liderazgo. El lugar de España en la UE debe ser reflexionado: los españoles han perdido gran parte de su capacidad productiva a cambio de una salida directa en los aeropuertos -claramente, han salido... perdiendo. Deben reconsiderarse las cuotas y las subvenciones, y no se debe ceder en cuanto a la importancia histórica de sectores tradicionales -como se ha podido ver, la reconversión conduce sólo al desempleo. Hay que empezar a usar con desparpajo el as guardado en la manga, como hacen los demás: Europa podría no ser buena para España.

16) El fortalecimiento de la economía española debe implicar a todos los sectores y a todos los ámbitos y clases dentro de la sociedad. Los impuestos son tan bellos como la ley, y deben ser tan justos como ella. La economía no es un problema del gobierno, es un problema cultural.

17) España no puede ser el lugar de acogida de inmigrantes sin fin ni el refugio de delincuentes cuyo abuso de la libertad perjudica a los intereses nacionales. Respecto de los delincuentes europeos que se han establecido en España, hay que manejar con rigor los instrumentos legales que la UE dispone para los Estados. Hay que atreverse a suspender el espacio Schengen cuando sea preciso, hay que advertir a los Estados que no hacen los esfuerzos más notables para combatir la delincuencia que España no tendrá tampoco paciencia ni generosidad con ellos.

18) Hay que asumir que la inmigración ha llegado a convertirse en un problema, hay que afrontar con responsabilidad que es así. Esto implica una reflexión acerca del modo de vida español y de la perpetuación de las formas de la pobreza. En el mundo del dinero, la libertad cuesta.

19) Un primer ministro en el gobierno de la nación española no tiene que comportarse necesariamente como un presidente de la República de Francia. Cuando gana una lista, gana un partido, y un partido fuerte debe contar en sus filas con los elementos adecuados para gestionar todas las competencias -la independencia de un independiente es un problema personal.

20) El PSOE es un partido nacional; allí donde esto no se entienda, deben afrontarse la ruptura y la refundación de una nueva federación con responsabilidad nacional.

Por supuesto, pueden añadirse aquí muchas más observaciones, y no hace falta demasiada imaginación para advertir en cada una de ellas el modo como gran parte de la sociedad española ha perdido la fe en la socialdemocracia, hasta el punto de no saber si los problemas que atacaba el anterior gobierno eran reales o ficticios, por su ineficacia para satisfacer los intereses más inmediatos.


Yvs Jacob