Y le habían dicho a Mario Draghi no sé qué de "liquidez" y él respondió "que sí, que se liquiden".
La concesión por parte del BCE se habría hecho a empresas alemanas, conocida su preferencia por los trabajadores de origen turco, que montarán las instalaciones, tanto tribunas como espacios VIP, y se ha hablado incluso de la posibilidad de realizar prácticas de tiro al griego, bajo la figura del francotirador-observador internacional -en este sentido, presionan especialmente con fuerza los países nórdicos, a cuyos habitantes les sabe a poco la novela negra con descuartizador o artesano de la piel humana, y buscan experiencias violentas de carácter más concreto. Habrá que esperar para conocer la decisión de Alemania, más partidaria del mal con manos limpias. Las entradas saldrán en poco tiempo a la venta. Se ha sugerido y se contempla, ahora sí, la emisión de eurobonos: el básico, de hasta 200 asesinatos; el especial, entre 200 y 500 asesinatos, y el deluxe, que incluye una aplicación para dirigir un avión no tripulado desde la PS3 -¡sin límite de asesinatos! (Bruselas no descarta que tal emisión pueda tener un efecto llamada, y que ciudadanos norteamericanos se acuerden de repente de algún pariente centroeuropeo al que animen para solicitar la reagrupación familiar. En cualquier caso, no se permitirá a los naturalizados de origen norteamericano emplear su propio material bélico, que habrá de ser siempre Made in the EU). Con la recaudación del evento se espera disponer de fondos para los siguientes juegos olímpicos en el continente europeo, quién sabe si en Madrid...
En España, la guerra civil griega será retransmitida en exclusiva por Cuatro, y entre los colaboradores que participarán en su exhibición no faltará algún viejo socialdemócrata que abrirá, tras las desconexiones para la publicidad, con un lánguido "ya os lo había dicho yo". Telemadrid, por su parte, empleará imágenes de la última guerra civil española, por si acaso se extendiese el conflicto griego y no supieran los españoles de qué lado situarse, en un supuesto y futuro arrebato, por falta de referentes. Desde Alemania se espera que, una vez concluida la guerra civil en Grecia, todo vuelva a la normalidad: que los pobres lo acepten de una vez y no se quejen.
Tocomocho para Basuragurú
P. S.: Las tiritas de los establecimientos Tiger están fabricadas en China y se despegan con increíble facilidad. Las tiritas de los establecimientos Tiger son muy baratas pero muy malas.
[Y muy pronto en Basuragurú: "¡Un ciudadano belga asegura ser el presidente del Consejo Europeo!"].
martes, 19 de junio de 2012
domingo, 17 de junio de 2012
Europa, Europa...
Es una obviedad que en Europa existen países, naciones o pueblos ricos y otros que no lo son, y estos no son pobres porque no sean lo bastante ricos, sino que son pobres en sentido completo y estricto, pues la pobreza no es en absoluto falta de dinero. Entre los países pobres se encuentran aquellos cuya población es contemplada como mano de obra de segunda categoría, es el caso de la Europa del Este, como en algún momento fue la Europa del Sur, mano de obra adecuada para todo tipo de trabajos que, curiosamente, no en los países ricos, sino en aquellos que creen serlo y no lo son -España...-, se han abandonado a la ley de mercado más implacable, la que sólo busca el abaratamiento extremo de los salarios y el mayor beneficio para quienes lo obtienen tanto de las actividades de los trabajadores como de sus productos, y se encuentran también, entre los países pobres, aquellos otros que se denominan comúnmente "de tenderos y taberneros" -España, Italia, Grecia... España, caso singular, es un ejemplo paradigmático de país pobre. Por un lado, su población ha abandonado buena parte de los trabajos que en la Europa rica continúan realizando los ciudadanos de los países ricos, entre otras cosas porque allí se considera a los trabajadores nacionales como trabajadores de la primera categoría europea, ciudadanos que participan en la preservación de lo común propio, su nación, mediante su modo de vida, mientras que en España los antiguos trabajadores se han jubilado en su mayoría -es comprensible, no habían tenido infancia-, y cualquier actividad no relacionada directamente con la construcción y la hostelería ha sido liquidada, al entenderse que la riqueza de un país se crea y alimenta con el turismo y la especulación inmobiliaria. Cuando ha sido la pobreza, la misera del país lo que ha resultado de la confianza en motores tan frágiles, la especulación y el turismo, nos hemos quedado los españoles como descolocados, como quienes se sitúan frente a un acontecimiento sorprendente e imprevisto, y empezamos a culpar a "la Merkel", a los prejuicios por todos conocidos de los países ricos porque ya no podemos vivir como creíamos que estábamos viviendo. Se nos había olvidado que en Europa se tenía una imagen, una idea de nosotros, aquellos semibárbaros muertos de hambre que emigraron a las ciudades industriales alemanas y a los que se acogió, por falta de peor acondicionamiento, en antiguas cuadras para caballos. Esto se nos ha olvidado porque creíamos ser un país rico, y entre países ricos ya uno mira al otro directamente a la cara, y no a los pies. Así, igual que nosotros despreciamos a los trabajadores de la Europa del Este, que vienen a España a ponernos los enchufes al revés, porque es más barato que ellos nos pongan los enchufes -no obstante nuestro registro olímpico de desempleados-, porque nosotros hemos renunciado a estos trabajos por ingratos, porque los empresarios españoles no se harían ricos si no contratasen a los trabajadores más baratos, así la Europa de los países ricos desprecia a unos y otros, países pobres de mano de obra de segunda categoría -los que han emigrado o tienen que emigrar- y países de taberneros -España, Grecia... Pero España es un pueblo de taberneros con truco, de natural delirante: si en Italia un negocio hostelero es de carácter familiar, desde quien cocina hasta quienes sirven las mesas, porque supone el modo de vida de una familia, en España es familiar porque una familia vive del trabajo de empleados sudamericanos convenientemente mal pagados, y es así porque ningún español se resiste a la tentación de hacerse jefe si puede explotar a otros miserables, ni contrataría a otro español si puede pagar peor a alguien que no lo es. Y a mí se me ocurre ya que tanto culpar a "la Merkel" de que en España se hayan construido millones de viviendas con los enchufes al revés, se hayan abierto miles y miles de bares y restaurantes con trabajadores de vaya uno saber de dónde han salido, se haya desatendido el fracaso escolar y nuestros jóvenes ni sirvan mesas ni peguen ladrillos ni sepan enderezar los enchufes, ya todo esto se me antoja histeria colectiva y deliciosa borreguería que da para unas cuantas comedias la mar de españolitas. Estos episodios recientes de la historia de España se cuentan entre los más enloquecidos y grotescos de cuantos puedan haber sucedido a toda la humanidad; pero es que hasta la categoría de lo grotesco se muestra imprecisa, por la magnitud, para identificar la ensoñacion tan española: ¡pero dónde se ha visto que los pobres necesiten sirvientes! ¡Cómo demonios se ha producido todo esto!
Para matarnos a todos...
Yvs Jacob
P. S.: Grecia, por cierto, ¿pues no fue allí donde les había dado a unos por pensar? Ay, el tiempo... que todo lo borra.
Para matarnos a todos...
Yvs Jacob
P. S.: Grecia, por cierto, ¿pues no fue allí donde les había dado a unos por pensar? Ay, el tiempo... que todo lo borra.
jueves, 14 de junio de 2012
Algún día alguien tendrá que explicar... (Notas para una historia contemporánea de España).
Cómo una vivienda nueva en el extrarradio de Madrid costaba -¿valía?- 800.000 pesetas en 1973 y se vendía por 35 millones de pesetas en 1991...
Cómo era posible que antes una familia humilde pudiese pagar su vivienda en quince años y ahora no la puede pagar nunca...
Cómo es posible que el propietario de una vivienda de 30 metros cuadrados en una finca sin calefacción central ni agua caliente ni ascensor pida por su alquiler 700 € en el centro de Madrid...
Cómo un país con un problema endógeno y estructural histórico de desempleo tiene un 12 % de población inmigrante...
Cómo un pueblo históricamente tan pobre y sin valores puede asumir un 12 % de población inmigrante...
Cómo se permitió que la equivalencia entre la vieja moneda de 100 pesetas y la nueva de 1 € incrementara el beneficio en todo tipo de transacciones a favor de quienes fijan los precios de los productos...
Cómo una barra de pan de mierda, pan barnizado, producto no artesano, sino industrial, cuesta 60 céntimos de euro...
Cómo se llevó a cabo la reconversión del sector de la industria pesada que ha dado en la sustitución del trabajo de antaño por la nada...
Cómo ha desaparecido el trabajador español, el obrero, el hombre de la fábrica, y ha sido desplazado por el omnipresente camarero...
Por qué se vio con tan buenos ojos la entrada en el llamado entonces Mercado Común, la adjudicación a España de la condición de "huerta de Europa", y se vota en el Parlamento Europeo a favor de la comercialización en la UE de productos similares procedentes de Marruecos e Israel...
Por qué hay en cada calle de Madrid dos o más comercios de orientales que hacen la competencia salvaje y directa a los comerciantes nacionales sin que nadie medie en la defensa de lo nuestro...
Por qué se compra todo a China y no se busca el modo de recuperar el tejido industrial mínimo que habría de ocupar a la población española...
Por qué todos los trabajadores de las obras públicas, de las reformas, de las reparaciones e instalaciones de todo tipo, son de la Europa del Este o sudamericanos...
Por qué alrededor de un mercado tradicional madrileño con dos plantas y cuatro puestos de frutas y verduras en cada una de ellas se abren otras cinco tiendas que comercializan los mismos productos, pero regentadas por pakistaníes, con horario hasta la medianoche...
Por qué más de la mitad de los taxistas son sudamericanos...
Por qué se permitió que las cajas de ahorros empezasen a cobrar a sus usuarios por mantener en ellas su dinero...
Por qué se ha pasado de la falta de hospitales al número excesivo de ellos...
Por qué se ha empezado a ver a todos cuantos trabajan en los servicios básicos que presta un Estado, desde los burócratas hasta los bomberos, pasando por los profesionales de la sanidad y de la educación, como delincuentes...
Por qué en todas y cada una de las calles principales de medianas y grandes ciudades españolas existen todas y cada una de las mismas y horribles tiendas de todas y cada una de las repugnantes corporaciones textiles españolas y europeas...
Por qué el metro de Madrid es un paraíso para los ladrones, y la presidenta regional pone el grito en el cielo si alguien osa negar que 2 € es un precio justo, y no excesivo, para cualquier trayecto... con robo...
Por qué se contempla el deterioro del sistema de educación pública como un bien para la sociedad...
Cómo se tolera que un partido político, el PP, cuya financiación es en buena parte pública y en mucha mayor dudosa, descalifique continuamente a los sindicatos por no mantenerse con la aportación exclusiva de sus afiliados...
Por qué puede pasearse un rumano por las calles de Madrid empujando un carro de supermercado cargado de chatarra sin que nadie aprecie en el hecho la perpetuación de una forma de pobreza...
Por qué se puede ver a un rumano que extrae papel de los contenedores destinados por el Ayuntamiento para el reciclaje sin otra admiración que la de su ingenio, provisto de unas tenazas gigantes...
Y todavía tendrán que explicarse muchas cosas más...
Yvs Jacob
P. S.: A mí me gustaría creer que han sido sólo los políticos y los banqueros quienes han llevado el país al desastre, pero me basta con dar una pequeña vuelta por mi barrio, me basta con ver al chef filipino del restaurante italiano y a cualquier individuo de los que mean en mi calle para darme cuenta de que no, no han sido sólo ellos; aquí hay mucho, pero que mucho más...
Cómo era posible que antes una familia humilde pudiese pagar su vivienda en quince años y ahora no la puede pagar nunca...
Cómo es posible que el propietario de una vivienda de 30 metros cuadrados en una finca sin calefacción central ni agua caliente ni ascensor pida por su alquiler 700 € en el centro de Madrid...
Cómo un país con un problema endógeno y estructural histórico de desempleo tiene un 12 % de población inmigrante...
Cómo un pueblo históricamente tan pobre y sin valores puede asumir un 12 % de población inmigrante...
Cómo se permitió que la equivalencia entre la vieja moneda de 100 pesetas y la nueva de 1 € incrementara el beneficio en todo tipo de transacciones a favor de quienes fijan los precios de los productos...
Cómo una barra de pan de mierda, pan barnizado, producto no artesano, sino industrial, cuesta 60 céntimos de euro...
Cómo se llevó a cabo la reconversión del sector de la industria pesada que ha dado en la sustitución del trabajo de antaño por la nada...
Cómo ha desaparecido el trabajador español, el obrero, el hombre de la fábrica, y ha sido desplazado por el omnipresente camarero...
Por qué se vio con tan buenos ojos la entrada en el llamado entonces Mercado Común, la adjudicación a España de la condición de "huerta de Europa", y se vota en el Parlamento Europeo a favor de la comercialización en la UE de productos similares procedentes de Marruecos e Israel...
Por qué hay en cada calle de Madrid dos o más comercios de orientales que hacen la competencia salvaje y directa a los comerciantes nacionales sin que nadie medie en la defensa de lo nuestro...
Por qué se compra todo a China y no se busca el modo de recuperar el tejido industrial mínimo que habría de ocupar a la población española...
Por qué todos los trabajadores de las obras públicas, de las reformas, de las reparaciones e instalaciones de todo tipo, son de la Europa del Este o sudamericanos...
Por qué alrededor de un mercado tradicional madrileño con dos plantas y cuatro puestos de frutas y verduras en cada una de ellas se abren otras cinco tiendas que comercializan los mismos productos, pero regentadas por pakistaníes, con horario hasta la medianoche...
Por qué más de la mitad de los taxistas son sudamericanos...
Por qué se permitió que las cajas de ahorros empezasen a cobrar a sus usuarios por mantener en ellas su dinero...
Por qué se ha pasado de la falta de hospitales al número excesivo de ellos...
Por qué se ha empezado a ver a todos cuantos trabajan en los servicios básicos que presta un Estado, desde los burócratas hasta los bomberos, pasando por los profesionales de la sanidad y de la educación, como delincuentes...
Por qué en todas y cada una de las calles principales de medianas y grandes ciudades españolas existen todas y cada una de las mismas y horribles tiendas de todas y cada una de las repugnantes corporaciones textiles españolas y europeas...
Por qué el metro de Madrid es un paraíso para los ladrones, y la presidenta regional pone el grito en el cielo si alguien osa negar que 2 € es un precio justo, y no excesivo, para cualquier trayecto... con robo...
Por qué se contempla el deterioro del sistema de educación pública como un bien para la sociedad...
Cómo se tolera que un partido político, el PP, cuya financiación es en buena parte pública y en mucha mayor dudosa, descalifique continuamente a los sindicatos por no mantenerse con la aportación exclusiva de sus afiliados...
Por qué puede pasearse un rumano por las calles de Madrid empujando un carro de supermercado cargado de chatarra sin que nadie aprecie en el hecho la perpetuación de una forma de pobreza...
Por qué se puede ver a un rumano que extrae papel de los contenedores destinados por el Ayuntamiento para el reciclaje sin otra admiración que la de su ingenio, provisto de unas tenazas gigantes...
Y todavía tendrán que explicarse muchas cosas más...
Yvs Jacob
P. S.: A mí me gustaría creer que han sido sólo los políticos y los banqueros quienes han llevado el país al desastre, pero me basta con dar una pequeña vuelta por mi barrio, me basta con ver al chef filipino del restaurante italiano y a cualquier individuo de los que mean en mi calle para darme cuenta de que no, no han sido sólo ellos; aquí hay mucho, pero que mucho más...
martes, 12 de junio de 2012
Mariano Rajoy hace grande a Rodríguez Zapatero
Día tras día se ve al ahora presidente del Gobierno, Mariano "el Breve", Mariano "el que te lías, Notarías", se lo ve en el ejercicio de eso tan español como es: "quítate tú de ahí, que yo lo hago peor", aunque la actitud del presidente recuerda más a aquella traducción del título de la película See no Evil, Hear no Evil por No me chilles, que no te veo, si bien No ve ni oye una mierda tampoco le iría mal, porque parece que nada le afecta a Marianator, el superhéroe provinciano -¡aquí llega Superrrrrrrrrrrrgallego!
Rodríguez Zapatero abandonó el Gobierno de España como el que ve venir de frente un tsunami, pero casi también como quien hubiese estado de paso por algún sitio, actitud a la que fue expuesto y entregado por la prensa de derechas y la terrible derrota electoral del PSOE en las elecciones de noviembre de 2011. Su nombre había de ser borrado de inmediato, jamás invocaría a otra realidad que al desastre. Sin embargo, en apenas cinco meses, el nuevo presidente ha cometido todos los errores y más de los que necesitó el estigma Rodríguez Zapatero para ignorar una realidad histórica, el tiempo de ése que anduvo por aquí, y lo que es todavía peor, la imagen de España, simplificada en las acciones de su irresponsable primer ministro, empieza a sufrir en Europa, donde, por lo demás, se veía al país con la simpatía folclórica de los cocineros de paellas, el país donde se puede pasar todo el día y toda la noche de juerga -como se ve, también entre los socios europeos abunda la simplicidad, pero ellos al menos tienen dinero.
Yo empiezo a echar en falta a José Bono, porque el actual presidente del Congreso ha asumido la posición decorativa de su cargo, mientras que el entrañable Pepe se resistía a que la tercera autoridad del Estado viese las flores ponerse mustias en su jarrón, y siempre nos salía con baile o con zapateao, con traje de faralaes o castañuela repicona; no se le podrá negar su entrega en la preservación de la importancia de las instituciones políticas. Y le dijo Pepe Bono a Rodríguez Zapatero cuando marchó algo así: "no tardará mucho, presidente, para que se reconozca todo lo bueno que has hecho". Y en efecto, porque no muchos meses después, cuando se ha producido además aquello que Rodríguez Zapatero quiso evitar, la derrota tanto económica como moral de España frente a los que se hacen llamar sus socios europeos, o también, los países de nuestro entorno -aquí yo siempre añado una interrogación (?)-, se ha podido constatar que si aquél era un adolescente patético e indocumentado, este presidente, Mariano "el Breve", por acumulación de descalificaciones, ya es en cinco meses el peor de la joven democracia española. ¿No habrá que empezar a llamarlo Mariano "el Olímpico", por sus registros, por el que pasa olímpicamente?
Y a todo esto, ¿PSOE, dónde estás? ¿Alfredo, me oyes?
Yvs Jacob
Rodríguez Zapatero abandonó el Gobierno de España como el que ve venir de frente un tsunami, pero casi también como quien hubiese estado de paso por algún sitio, actitud a la que fue expuesto y entregado por la prensa de derechas y la terrible derrota electoral del PSOE en las elecciones de noviembre de 2011. Su nombre había de ser borrado de inmediato, jamás invocaría a otra realidad que al desastre. Sin embargo, en apenas cinco meses, el nuevo presidente ha cometido todos los errores y más de los que necesitó el estigma Rodríguez Zapatero para ignorar una realidad histórica, el tiempo de ése que anduvo por aquí, y lo que es todavía peor, la imagen de España, simplificada en las acciones de su irresponsable primer ministro, empieza a sufrir en Europa, donde, por lo demás, se veía al país con la simpatía folclórica de los cocineros de paellas, el país donde se puede pasar todo el día y toda la noche de juerga -como se ve, también entre los socios europeos abunda la simplicidad, pero ellos al menos tienen dinero.
Yo empiezo a echar en falta a José Bono, porque el actual presidente del Congreso ha asumido la posición decorativa de su cargo, mientras que el entrañable Pepe se resistía a que la tercera autoridad del Estado viese las flores ponerse mustias en su jarrón, y siempre nos salía con baile o con zapateao, con traje de faralaes o castañuela repicona; no se le podrá negar su entrega en la preservación de la importancia de las instituciones políticas. Y le dijo Pepe Bono a Rodríguez Zapatero cuando marchó algo así: "no tardará mucho, presidente, para que se reconozca todo lo bueno que has hecho". Y en efecto, porque no muchos meses después, cuando se ha producido además aquello que Rodríguez Zapatero quiso evitar, la derrota tanto económica como moral de España frente a los que se hacen llamar sus socios europeos, o también, los países de nuestro entorno -aquí yo siempre añado una interrogación (?)-, se ha podido constatar que si aquél era un adolescente patético e indocumentado, este presidente, Mariano "el Breve", por acumulación de descalificaciones, ya es en cinco meses el peor de la joven democracia española. ¿No habrá que empezar a llamarlo Mariano "el Olímpico", por sus registros, por el que pasa olímpicamente?
Y a todo esto, ¿PSOE, dónde estás? ¿Alfredo, me oyes?
Yvs Jacob
domingo, 10 de junio de 2012
Mariano Rajoy: del bar al fútbol, la agenda de un presidente español
Lo que es o viene siendo Luis de Guindos, ministro de Economía del Gobierno del Reino de España, explicó ayer por la tarde a los medios de comunicación lo que va a ser o es, o vendrá a ser, el "rescate" del sistema financiero español, que se presenta bajo el pretencioso título de "recapitalización sin contrapartidas", un rescate exclusivo de la banca, no del país, nos dijo el ministro. A esto no estábamos acostumbrados, a diferenciar el sistema bancario del país que lo sufre, como si no nos hubiesen robado ya bastante los comúnmente llamados "bancos", pero entiende lo que viene siendo el Gobierno de España que la diferencia sí existe, y que lo que es una explicación a la sociedad española a propósito de la gravedad de la situación económica correspondía al ministro de Economía, lo que viene siendo Luis de Guindos, y que el primer ministro, que aquí en España llamamos con pompa y circunstancia "presidente", del que preside o se sienta a la cabeza en una mesa de un consejo, no podía salir un momentito a decirles a aquellos millones de idiotas que le entregaron su voto qué demonios ha pasado, qué demonios está pasando, qué demonios se está haciendo, qué demonios va a pasar o va a suceder. Y no le correspondía porque tampoco era para tanto lo sucedido, que se abriese una línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros, cuyo interés, como dijo lo que es o viene a ser el ministro De Guindos, se ha conseguido a condiciones mucho más favorables a las que se encuentran en el mercado. ¡Toma ya! A esto tampoco estamos acostumbrados, a que el mercado del dinero, la ahora llamada "línea de crédito", ofreciese de repente condiciones menos abusivas, sobre todo porque el mercado del dinero existe para eso, para acumular, aumentar o acrecentar el propio dinero; y tampoco estábamos acostumbrados a la solidaridad europea que ha hecho posible el milagro, un cambio tan súbito como sospechoso: los países que han estado sacando partido del empeoramiento de sus socios de repente ofrecen una línea de crédito para detener la hemorragia. Pero el presidente del Gobierno del Reino de España ha hablado esta mañana, ha sido un momento antes de tomar el avión hacia Polonia, donde acudía para presenciar un partido de fútbol de la selección nacional, todo perfectamemte calculado para que no cunda el pánico entre los españoles, esos idiotas que votaron por el cambio, y se buscaba así dar a entender que el rescate debe ser tratado con cierta o total indiferencia, "lo de ayer", en palabras del presidente, que una cosa es la banca y otra bien distinta la suerte y dirección de todo el país, que está en manos de Mariano, en adelante, Marianator. Ha dicho también el presidente, mientras se le formaba en la boca una carcajada, que "lo de ayer" lo ha conseguido él, Marianator, que el problema lo ha solucionado él, Marianator, que antes había un problema y que ya no lo habrá más, y que ha empleado para su victoria la presión -Spiderman sólo lanza telillas de araña, pero Marianator... Y es aquí donde canta el jurel, ¡y hay que ver cómo canta! O no tenemos ni idea en España de la gravedad de la situación económica, o no tiene ni idea nuestro presidente de las consecuencias que el rescate conocido como "línea de crédito a mejores condiciones que las del mercado" supondrá para el país a corto, medio y largo plazo. Porque a nuestro presidente le han estado zumbando con un golpe tras otro desde hace meses los líderes europeos, porque a los españoles se nos ha estado recordando que no somos un país para nada decisivo en el conjunto de Europa, y ahora, de repente, damos un golpe sobre la mesa, el golpe de Marianator. ¿Pero es que no llama a nadie la atención este hecho? ¿No suena esto a teatrillo? Aquí todo huele mal. ¿Cómo es posible que se haya llegado a la situación actual, con cifra olímpica de desempleados, Estado del bienestar consumido por la gestión nefasta de los aventureros del PP a su paso por la política regional y nacional, cómo se ha podido llegar tan lejos en el deterioro de toda suerte de instituciones, incluidas las económicas, para descubrir que bastaba una semana intensa en llamadas telefónicas, un golpe sobre la mesa de Marianator que ha obligado a los socios europeos a abrir sin otra dilación el cajón de las tiritas? ¿Qué velocidad de trabajo es ésta, Marianator? Aquí todo huele mal, muy mal.
La última de Mariano "el Breve": acudir al partido de la selección nacional de fútbol "porque España lo merece". Que me lo expliquen...
Yvs Jacob
La última de Mariano "el Breve": acudir al partido de la selección nacional de fútbol "porque España lo merece". Que me lo expliquen...
Yvs Jacob
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