Un hallazgo de mi imaginación me anima a proponeros un nuevo nombre para la ciudad de Madrid: Villa Gallarda, y es así porque su alcalde hace con ella lo que le sale de los cojones.
Hoy anduve paseando por la zona de Colón. Es una rebanada de Madrid muy querida desde mi infancia, si bien al gran Faraón le debe importar poco lo mucho que algún ciudadano aprecia cualquier lugar de la ciudad. Yo le ruego a don Alberto Ruiz-Gallardón, aunque me mande a tomar por el culo, que si mi infancia le importa menos que una edición prínceps del 'Quijote' a doña Esperanza Aguirre, le ruego, digo, que cuide de sus arquitectos e ingenieros, y que tomen en consideración, por lo menos, el edificio de la Biblioteca Nacional como referente en sus rediseños de página, si la tentación de cometer un atentado contra el arte del urbanismo gana en intensidad. Le ruego también que inicie las gestiones encaminadas a la sustitución del trapo enorme que arroja tanta sombra en la Plaza de Colón. He dado algunas vueltas por Europa y no he visto en ninguna ciudad una bandera tan grande, tan torpe y tan inapropiada. ¡Ya está bien de hacer el indio! El sentido patético del nacionalismo español se empeña en sustituir sentimiento por icono, y cuanto menor es el primero, mayor el segundo. No me sorprende que la dictadura del galleguiño singular se mantuviese durante cuarenta años...
Antidemócratas del mundo, ¡uníos!
Yvs Jacob
lunes, 13 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
Quiero ser 'negro' de blogs
Me he quedado muy insatisfecho con la última entrada; la leo y la encuentro tan seria -demasiada benevolencia, innecesaria magnanimidad.
La legión de mis lectores me pide que tome de nuevo la lanza y atraviese a cuanto cochinillo se presente en perspectiva. Allá voy.
He pensado mucho en el futuro, y de mayor quiero ser 'negro' de blogs. Me pongo al servicio de los grandes creadores en lengua castellana; acepto hacerme pasar por: Lucía Etxebarría, Arturo Pérez-Reverte, Boris Izaguirre, Javier Marías, Elvira Lindo...
Creo que estoy cualificado para no superar la calidad de sus obras, e incluso admitiría tener que cometer algunos errores ortotipográficos, aparte de los indispensables errores conceptuales que hacen posible la relación con sus lectores más exigentes.
Autores sin talento, por favor, abstenerse.
Enrique Bunbury, si estás muy apurado, te escribo dos o tres canciones de Bob Dylan con rimas de Ángel Crespo. Sé que eres agradecido.
Interesados...
Yvs Jacob
La legión de mis lectores me pide que tome de nuevo la lanza y atraviese a cuanto cochinillo se presente en perspectiva. Allá voy.
He pensado mucho en el futuro, y de mayor quiero ser 'negro' de blogs. Me pongo al servicio de los grandes creadores en lengua castellana; acepto hacerme pasar por: Lucía Etxebarría, Arturo Pérez-Reverte, Boris Izaguirre, Javier Marías, Elvira Lindo...
Creo que estoy cualificado para no superar la calidad de sus obras, e incluso admitiría tener que cometer algunos errores ortotipográficos, aparte de los indispensables errores conceptuales que hacen posible la relación con sus lectores más exigentes.
Autores sin talento, por favor, abstenerse.
Enrique Bunbury, si estás muy apurado, te escribo dos o tres canciones de Bob Dylan con rimas de Ángel Crespo. Sé que eres agradecido.
Interesados...
Yvs Jacob
Patxi, Special Effects
Vascongadas, ¡formidable tierra extraña!
La Iglesia vasca pide ahora perdón por su miopía en el pasado. Excelencias de la curia vasca, no hacía falta; y menos tantos años después. La Iglesia no necesita mostrar de manera ostensible su capacidad de adaptación, que le ha permitido sobrevivir en todos los climas y tejidos: esa capacidad se le supone, y mucho detesto la expresión, pero se le supone kantianamente 'a priori'.
La valentía así exhibida se relaciona con otros gestos ya conocidos. Fue muy divertido el modo como en la prensa se retrató la confirmación legal de la muerte de Franco y de otros héroes de la España patatera. Los medios de comunicación insistían en que iba más allá de la obviedad si Franco y sus electroduendes habían muerto, puesto que el juez Garzón se encontraba en la parte anterior al proceso, en el momento de la recopilación de la información que habría de confirmar si existían o no las personas a las que podría imputarse. A la ciudadanía, tanta perfección le pareció una gilipollez, porque todo el mundo ha visto ya en televisión el féretro de Franco, a Carlos Arias Navarro llorando y a Pío Cabanillas Alonso, entre accidental y curioso, mirando a la momia.
A mí me desesperan las muestras intempestivas de valor.
Hay otra expresión del valor que me fastidia incluso más. Hace unos días habló Antonio Basagoiti en la televisión autonómica vasca. Basagoiti parece un buen chico, sin embargo, sucede a los tiernos cachorrillos de la política, cuando se sacuden la rigidez de su moral hipócrita, que quieren dar cuenta de un carácter que no les es propio. Todo el mundo sabe que el acto más violento de Basagoiti no ha debido superar la precipitación de la pus en la espinilla ajena, con su aspecto de delegado de curso en la licenciatura de Derecho. Luego, Basagoiti, no nos vengas con que "a Camps lo quieren inculpar por una gilipollez". Una cosa es perder votos en Euzkadi, y acceder a la Presidencia de su Parlamento con una candidata que no conoce el 'euskera', y otra, pasearse por Vitoria-Gasteiz con aires de 'harrijasotzaile', o levantador de piedras. Como diríamos en Madrid: no te pongas tan chulito. Los vascos no merecíais lo que teníais antes, pero tampoco empecéis a cometer nuevos errores, con la soberbia se hace muy mala política.
No muy diferente es el valor que durante la campaña de la elecciones europeas cultivó doña Esperanza Aguirre. Este cochinillo es muy especial. Doña Esperanza nos recordaba a los ciudadanos que en las sedes del Partido Popular no había imágenes de los representantes de la CEDA, pero que en las sedes del PSOE sí las hay de Francisco Largo Caballero o de Juan Negrín. Doña Esperanza, bien sabido es que para gobernar en Madrid no hacen falta ni mucha inteligencia ni mucha bondad cuando uno se presenta a elecciones por el Partido Popular. Pero, mujer, hágase usted unas lecturas, que seguro que hasta termina gustándole la cultura. A mí me sorprendería que en las sedes del PSOE hubiera un retrato del Papa, pero comprendo que cuelguen otros de individuos que, con mejor o peor suerte, militaron en el socialismo. Le ruego además que revise la figura de Largo Caballero, es intolerable que un burro haga juicios perversos de una buena persona.
Pero doña Esperanza intentaba reescribir la historia, y con su mensaje expresaba lo mucho que el socialismo de entonces tuvo que ver con la guerra civil, y lo mucho que ha intentado separarse el Partido Popular de la derecha antigua y de los aprovechados que se repartieron España durante la dictadura. Pobrecilla...
Con seguridad, doña Esperanza conoce poco de todo. Cualquiera sabe que destacados franquistas han militado en el Partido Popular, y que algunos han llegado a ser incluso ministros. Hace falta valor...
Pero, bueno, parece que desde que Patxi corta el bacalao en Euzkadi se están levantado todos los velos. Querido Patxi: yo llamaría de nuevo a mesura; también hasta a Euzkadi alcanza el mal de los españoles, que apenas obtienen una pequeña victoria en algo ya se interpretan insuperables.
Yvs Jacob
Tanto 'piercing' y tanta polla
Me veo en la obligación de contraatacar con el manual de las buenas costumbres. Digo 'contraatacar' porque algunas prácticas que aprecio en esos seres tan parecidos a los humanos son para mí una ofensa insoportable.
Vamos a ver. Cuando la Mary se perfora la cara, porque, joder, 'piercing' significa 'perforación', pues, bien, cuando la Mary se perfora, la Sonia, también. Cuando la Mary y la Sonia se perforan, o se hacen un 'piercing', creyendo que algo que se llame 'piercing' es más que un simple agujero en la cara, algo que tenga que ver con el arte, lo cual se contradice con el hecho de que la Mary y la Sonia se perforen, pues, bien, cuando estas mamarrachas se perforan, la Gema, la novia del Jonathan, que vete a saber cómo cojones escribirá su propio nombre el Jonathan este, ya que dada la complejidad de su ortografía, es de suponer que cualquier Jonathan nacido en España habrá de ser, por fuerza, analfabeto, pues, bien, la Gema se hace un tatuaje. Los tatuajes de la Gema son un escándalo. La Gema dice que son 'tribales', pero hay que preguntarse, desde la antropología más serena, qué culpa tienen las tribus que han soltado los dioses por el mundo con que la Gema sea gilipollas.
Cuando la Gema y la Mary salen juntas, cuando se encuentran con la Sonia, la Vanessa, la Soraya y el Jonathan de los cojones, aparece por allí el Rubén. Este subnormal no sabe siquiera pronunciar su nombre correctamente, igual que el Jonathan, y responde sólo al apelativo *'Rúben', por el cual lo conoce todo el mundo en su universo de singularidad. Cuando esta pandilla se reúne, sus miembros son carne de paredón. El *Rúben lleva una gorra para que a nadie se le ocurra pensar que no es gilipollas; la Mary y la Gema gastan tacones de un palmo, y la Sonia, como su prima, la Rebeca, de dos. Me entran ganas de matarlos a todos...
Esta pandilla se comunica de manera rudimentaria. Algunos sonidos que emiten cerca están de parecerse al castellano, si bien, como dicen algunos lingüistas, obedecen a una variación gastada. Yo creo que ni gastada ni pollas: estos hijos de puta no han aprendido nunca a pronunciar una sola vocal sin que se confunda con cualquier otra.
Señor Rajoy: ésta es la gente con la que tenemos que convivir.
Otro día hablaré de los que viven en el barrio de Salamanca. También con ellos tenemos que convivir... ¿O no?
Yvs Jacob
Vamos a ver. Cuando la Mary se perfora la cara, porque, joder, 'piercing' significa 'perforación', pues, bien, cuando la Mary se perfora, la Sonia, también. Cuando la Mary y la Sonia se perforan, o se hacen un 'piercing', creyendo que algo que se llame 'piercing' es más que un simple agujero en la cara, algo que tenga que ver con el arte, lo cual se contradice con el hecho de que la Mary y la Sonia se perforen, pues, bien, cuando estas mamarrachas se perforan, la Gema, la novia del Jonathan, que vete a saber cómo cojones escribirá su propio nombre el Jonathan este, ya que dada la complejidad de su ortografía, es de suponer que cualquier Jonathan nacido en España habrá de ser, por fuerza, analfabeto, pues, bien, la Gema se hace un tatuaje. Los tatuajes de la Gema son un escándalo. La Gema dice que son 'tribales', pero hay que preguntarse, desde la antropología más serena, qué culpa tienen las tribus que han soltado los dioses por el mundo con que la Gema sea gilipollas.
Cuando la Gema y la Mary salen juntas, cuando se encuentran con la Sonia, la Vanessa, la Soraya y el Jonathan de los cojones, aparece por allí el Rubén. Este subnormal no sabe siquiera pronunciar su nombre correctamente, igual que el Jonathan, y responde sólo al apelativo *'Rúben', por el cual lo conoce todo el mundo en su universo de singularidad. Cuando esta pandilla se reúne, sus miembros son carne de paredón. El *Rúben lleva una gorra para que a nadie se le ocurra pensar que no es gilipollas; la Mary y la Gema gastan tacones de un palmo, y la Sonia, como su prima, la Rebeca, de dos. Me entran ganas de matarlos a todos...
Esta pandilla se comunica de manera rudimentaria. Algunos sonidos que emiten cerca están de parecerse al castellano, si bien, como dicen algunos lingüistas, obedecen a una variación gastada. Yo creo que ni gastada ni pollas: estos hijos de puta no han aprendido nunca a pronunciar una sola vocal sin que se confunda con cualquier otra.
Señor Rajoy: ésta es la gente con la que tenemos que convivir.
Otro día hablaré de los que viven en el barrio de Salamanca. También con ellos tenemos que convivir... ¿O no?
Yvs Jacob
sábado, 11 de julio de 2009
La noche de las vejigas en Chueca
Hace unos días viajé a la Meca del orgullo homosexual. Quizá me equivoque, pero la celebración era variada. Probablemente, los gays y las lesbianas celebraban algo que merece tomarse en consideración, pero otras celebraciones paralelas reclamaban de mi atención un trabajo excesivo. El Ayuntamiento había aportado cierta organización: los agentes del cuerpo municipal de policía delimitaban con vallas metálicas el espacio de la diversión, al cual no se podía acceder con botellas de vidrio. Pero hay que ver cómo estaba el más allá de los festejos... La calle del Barquillo daba miedo con sólo mirarla en la distancia; esa zona contaba con su propio emisor controlado de decibelios, si bien era posible realizar cualquier tipo de transacción fuera de todo control. Es divertido lo mucho que separa una valla contra el vidrio, un material de fina subjetividad.
Yo temí por mi vida; primero, porque la gripe porcina podría desatar allí un holocausto que no distinguiera 'hetero' de 'queer'; segundo, porque la orina abandonada a su suerte, con las altas temperaturas del 'techno', podría evolucionar hacia complejas formas de vida de las que habría de informarse a la NASA. Sentí mucho asco, la verdad. No creo que pudiera dar ni un solo paso libre de pisar el zumo de unos huevos bien exprimidos.
Pero no había sólo meones; también me encontré con algunas meonas. Las mujeres recurren siempre a la chocita simulada para encubrir a la meona actual. La práctica es una guarrada, joder. Yo me alegro de que los hombres no tengamos que arrimarnos unos a otros para que uno mee en la calle. ¡Qué poco sentido de la evolución!
Hay que conceder a los orientales unos minutos de reflexión. Yo creo que esta raza ha superado el colmo de lo admisible para la sensibilidad de Occidente, no obstante su hipocresía. Por una parte, trabajan en sus locales de la mañana a la noche moviendo bártulos de un almacén a otro, y cuando la noche es más de noche aún, salen a las calles con bocadillos de salchichón. A esas horas de la nocturnidad, Ruiz-Gallardón ha cesado en sus intentos por tener un quinto, sexto o séptimo hijo, y sueña unos deliciosos Juegos Olímpicos en los que gana la medalla de oro en la prueba de Endeudamiento por Cojones. Los orientales burlan su vigilancia ¡tras unas cajas de cartón! ¡Qué imaginación! ¿A qué policía se le ocurriría que los bocadillos de salchichón se encuentran tras una caja? Pero yo me pregunto quién es el hijo de la gran puta que le compra un bocadillo de salchichón a un chino de quince años a las 4 de la madrugada.
Tenemos que empezar a ponernos serios, hostias, hacen lo que les sale de la polla, y lo admitimos con la excusa de que son el mercado más potente para nuestros jamones. Anda y que os den por el culo, jamoneros.
Terminaremos arrepentidos por ser tan cutres.
Yvs Jacob
Yo temí por mi vida; primero, porque la gripe porcina podría desatar allí un holocausto que no distinguiera 'hetero' de 'queer'; segundo, porque la orina abandonada a su suerte, con las altas temperaturas del 'techno', podría evolucionar hacia complejas formas de vida de las que habría de informarse a la NASA. Sentí mucho asco, la verdad. No creo que pudiera dar ni un solo paso libre de pisar el zumo de unos huevos bien exprimidos.
Pero no había sólo meones; también me encontré con algunas meonas. Las mujeres recurren siempre a la chocita simulada para encubrir a la meona actual. La práctica es una guarrada, joder. Yo me alegro de que los hombres no tengamos que arrimarnos unos a otros para que uno mee en la calle. ¡Qué poco sentido de la evolución!
Hay que conceder a los orientales unos minutos de reflexión. Yo creo que esta raza ha superado el colmo de lo admisible para la sensibilidad de Occidente, no obstante su hipocresía. Por una parte, trabajan en sus locales de la mañana a la noche moviendo bártulos de un almacén a otro, y cuando la noche es más de noche aún, salen a las calles con bocadillos de salchichón. A esas horas de la nocturnidad, Ruiz-Gallardón ha cesado en sus intentos por tener un quinto, sexto o séptimo hijo, y sueña unos deliciosos Juegos Olímpicos en los que gana la medalla de oro en la prueba de Endeudamiento por Cojones. Los orientales burlan su vigilancia ¡tras unas cajas de cartón! ¡Qué imaginación! ¿A qué policía se le ocurriría que los bocadillos de salchichón se encuentran tras una caja? Pero yo me pregunto quién es el hijo de la gran puta que le compra un bocadillo de salchichón a un chino de quince años a las 4 de la madrugada.
Tenemos que empezar a ponernos serios, hostias, hacen lo que les sale de la polla, y lo admitimos con la excusa de que son el mercado más potente para nuestros jamones. Anda y que os den por el culo, jamoneros.
Terminaremos arrepentidos por ser tan cutres.
Yvs Jacob
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
