miércoles, 15 de julio de 2009

Ahmadineyad, 'vente pa Madrid'

Y yo te digo, Ahmadineyad, 'vente pa Madrid'...
La descomposición del sistema de la sanidad pública en Madrid y el derroche de inteligencia que vive el Partido Popular hacen urgente la petición de auxilio a un hombre con principios, a un político de verdad, a un estadista universal, a un antidemócrata que tiene al menos el coraje de no llamarse a sí mismo 'liberal': ¡SuperAhmadineyad!
Nos vendría bien a los madrileños una heroicidad como la de este 'acojonajudíos'. Yo opto por adquirir la versión con Consejo de Guardianes incluido -esos tíos te arreglan cualquier cosa, y lo más importante, sin derramamiento de sangre-. Es cierto que el Partido Popular no ha iniciado todavía la fiesta de la sangre, pero tampoco soluciona ningún problema, para sus miembros, la política tiene otros objetivos.
Ahmadineyad no engaña: uno es lo que es, y no otra cosa. Ahmadineyad aristotélico. Pero en Madrid...


Antidemócratas del mundo, uníos.


Yvs Jacob

ARCOmadrid. El arte en peligro de extinción

Leo en la prensa que la próxima edición de ARCOmadrid durará un día menos. Joder, lo lamento no sólo por la gran cantidad de genios y de sesudos ingenios que presenta allí sus obras; también por el beneficio que el espíritu humano obtenía de la contemplación de las maravillas de esa colección anual. La Conferencia Episcopal debería tomar cartas en el asunto; debería alinearse con los diletantes: es una gran afrenta la que sufrimos con la mutilación de nuestro gozo vanguardista.
Según parece, el motivo de la reducción es la situación económica, o habría que decir que la feria sufre las consecuencias de la crisis. Hay que fastidiarse con la nefasta clase trabajadora mundial. No les basta a los trabajadores con reclamar derechos y prestaciones, no les basta con recibir un generoso salario a cambio de su fuerza de trabajo, un salario mínimo interprofesional que en España es de 624€. ¿Alguien se ha parado a pensar lo mucho que puede hacerse con esa cantidad? Con esa cantidad, hasta es posible comer dos veces al día. Pero los trabajadores son insaciables: quieren tener vicios y lujos también. Desayuno, ropa limpia, vivienda digna... Animales de la insaciabilidad, voraces...
Pues los trabajadores, los malditos trabajadores, como deben ser mantenidos incluso cuando no trabajan, como deben percibir alguna ayuda para continuar hinchando sus barrigas, han terminado por arruinar el arte mundial, la exquisita vanguardia que se reunía en Madrid para alumbrar el alma pura y cristalina de los paladares más delicados.
La derecha, y la derecha española en particular, tiene razón: habría que matar a todos los pobres; los pobres sólo perpetúan la fealdad en el mundo; todo lo ensucian, lo contaminan, y el arte, el bello arte que es el descanso del ejecutivo, del hombre de negocios de inmaculada sensibilidad, el arte está muriendo, y todo por salvar a los malditos pobres.
Creo que hay que superar el 'contrato del siglo XXI' que propone la patronal española con el 'contrato del siglo XXII a. C.'. Ni despido barato ni hostias: esclavitud, látigo y botijo.


¡Ay! ¡Qué será de la cultura occidental si el arte conceptual pierde sus 'espacios'!
(Algunas voces me sugieren que tampoco sería disparatado emplear el poder de la masa sumida en la pobreza para el exterminio del teatro del absurdo -autores, público y practicantes-. ¡A mí no se me había ocurrido!).


Yvs Jacob

martes, 14 de julio de 2009

San Ernesto pamplonica

Pero ¿qué cojones se enseña hoy en las escuelas de periodismo?
De nuevo llegó San Fermín y todas las televisiones mostraron las imágenes tan agotadas de Hemingway con 'el puntillo', borracho y arrastrándose por las calles de Pamplona. Los bravos periodistas españoles habrán quedado muy satisfechos con sus composiciones de un minuto, porque con ellas presentan una información al tiempo que ilustran a la ciudadanía. Pero es que no toda la ciudadanía es gilipollas, y la parte que no lo es, ya comienza a estar hasta los huevos de que Hemingway obtenga más protagonismo en la información que las propias fiestas de San Fermín. A mí, estas fiestas me importan un cojón, la verdad, pero no tolero que a unas fiestas españolas se les retire el ventilador para abanicar a un extranjero.
De lo que se trata aquí es, sin duda, de un problema de autoestima nacional, una vez más. No es de extrañar que no entremos en el G8; en todo caso, necesitamos un grupo propio, también con la 'g', pero de 'gilipollas'.
'España se reúne con su propia estupidez en el G1...'.
'España bloquea el acceso de otros Estados al G1. Reclama para sí misma formas exclusivas de la estupidez'.
Culpo en buena parte a nuestro periodismo cultural. Este periodismo español es insoportablemente simplón, muy ignorante, además, y piensa más en el formato que en el contenido. Ya está bien, ¡hostias!
¡Censura de la buena!


Yvs Jacob

Esperanza, cállate

Doña Esperanza Aguirre ha soltado otro 'tordo' de los que acostumbra. Dice la doña, en relación a la financiación autonómica, que al considerar como criterio el bilingüismo, Madrid, al no tener una lengua propia, podría resultar perjudicada.
Esperanza, corazón, ¿a ti cuántos Petit-suisse te daban? No te enteras de nada. Personalmente, no me comunico con otros ciudadanos de Madrid mediante la lengua de signos, sino que empleo el castellano. El castellano, querida, es la lengua que también empleas tú, incluso cuando su uso lo has restringido a la burrada. El castellano es la lengua propia de la Comunidad de Madrid. Es cierto que en el pasado remoto se instalaron en lo que es hoy la ciudad los musulmanes, pero desde finales del siglo XII el lugar se hizo definitivamente cristiano, y los cristianos de la penínula no hablaban 'swahili'.
Bien. Si los musulmanes fueron expulsados, y si los primitivos estadios de la ciudad fueron ocupados por los cristianos, resta preguntarnos qué cojones hablaban los cristianos, porque si respondemos a esa pregunta, seremos capaces de responder también a esta otra: ¿tienen o no tienen los naturales de Madrid una lengua propia? O lo que es igual: ¿qué cojones se habla en Madrid?
Los cristianos hablaban castellano antiguo, y Madrid, que se encuentra en la parte central de la Península Ibérica, y no en el salón de tu casa, Madrid, como parte de Castilla, tiene como lengua propia la lengua castellana.
Yo comprendo, Esperanza, que estudiases en Inglaterra, hecho que dificulta sin duda el conocimiento de tu propia tierra y que favorece la contemplación despectiva de cuantos saben atarse el cordón de los zapatos. Lo que no comprendo es cómo llegaste a Presidenta de nuestra querida Comunidad.


Cochinillo eres y...


Yvs Jacob

lunes, 13 de julio de 2009

Bienvenidos a Villa Gallarda

Un hallazgo de mi imaginación me anima a proponeros un nuevo nombre para la ciudad de Madrid: Villa Gallarda, y es así porque su alcalde hace con ella lo que le sale de los cojones.
Hoy anduve paseando por la zona de Colón. Es una rebanada de Madrid muy querida desde mi infancia, si bien al gran Faraón le debe importar poco lo mucho que algún ciudadano aprecia cualquier lugar de la ciudad. Yo le ruego a don Alberto Ruiz-Gallardón, aunque me mande a tomar por el culo, que si mi infancia le importa menos que una edición prínceps del 'Quijote' a doña Esperanza Aguirre, le ruego, digo, que cuide de sus arquitectos e ingenieros, y que tomen en consideración, por lo menos, el edificio de la Biblioteca Nacional como referente en sus rediseños de página, si la tentación de cometer un atentado contra el arte del urbanismo gana en intensidad. Le ruego también que inicie las gestiones encaminadas a la sustitución del trapo enorme que arroja tanta sombra en la Plaza de Colón. He dado algunas vueltas por Europa y no he visto en ninguna ciudad una bandera tan grande, tan torpe y tan inapropiada. ¡Ya está bien de hacer el indio! El sentido patético del nacionalismo español se empeña en sustituir sentimiento por icono, y cuanto menor es el primero, mayor el segundo. No me sorprende que la dictadura del galleguiño singular se mantuviese durante cuarenta años...


Antidemócratas del mundo, ¡uníos!


Yvs Jacob